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Temas mensuales del mercado de renta variable

Un análisis de las tendencias y dinámicas de los mercados mundiales de renta variable.

AUTOR

Ross Cartwright
Estratega jefe
Grupo de estrategias e información

 

Past Installments
Enero 2025

En resumen 

  • Aumentan la prima de incertidumbre sobre Trump y la preocupación por el crecimiento
  • Cambios en la IA y dónde se encuentran oportunidades
  • Europa, ¿de patito feo a cisne?
  • ¿Quién asume el coste de los aranceles?

Cómo afrontar la incertidumbre del mercado

Los acontecimientos recientes han suscitado inquietud entre los inversores por las posibles implicaciones de los factores de incertidumbre política y económica en torno a las políticas del Gobierno de Trump y el replanteamiento sobre la construcción de infraestructuras de IA. Los datos económicos publicados en Estados Unidos en las dos últimas semanas se han revelado dispares, lo que ha aumentado la inquietud, mientras que los mercados europeos han mostrado un buen comportamiento, si bien no están exentos de sus propios riesgos exógenos.

1. La dinámica del mercado y la prima de incertidumbre sobre Trump
La espiral de ventas de las últimas semanas se ha debido principalmente a una reversión de la dinámica de las acciones estadounidenses caras y una creciente aversión al riesgo de los inversores, la cual se vio exacerbada por la incertidumbre en torno a las políticas fiscales del Gobierno de Trump, los aranceles y las perspectivas inciertas de un acuerdo de paz en Ucrania. Asimismo, el repunte en las tasas de ahorro en un contexto de nuevos temores inflacionistas podría ser una señal de la creciente desazón de los consumidores. 

2. Indicadores económicos y reacciones del mercado
Los rendimientos de las obligaciones estadounidenses a 10 años han caído en el último mes, ya que el mercado manifiesta una preocupación cada vez mayor por las perspectivas de crecimiento. La falta de reacción del mercado de renta variable a la caída de los rendimientos subraya la importancia de que los inversores se centren en los beneficios publicados más que en las previsiones, dadas las señales contradictorias de los datos económicos, en lo que cabe incluir el efecto de enero, en el que la inflación repunta a principios de año, y el impacto de factores externos como el clima y los incendios forestales de California. La recuperación de los PMI manufactureros desde sus mínimos de septiembre es positiva, ya que suele estar correlacionada con ganancias en los mercados. Si se mantiene —y no se debe a un efecto de anticipación a los aranceles—, podría ser una buena noticia para el comportamiento general del mercado.

3. Resultados sectoriales y oportunidades de inversión
Hay algunos signos de resiliencia. Los índices S&P 500 y MSCI World Equal Weighted se encuentran en terreno positivo y han superado a sus homólogos ponderados por capitalización en lo que va de año. 

La rentabilidad de los principales índices, como el S&P y el MSCI World, está muy influida por los valores denominados los «Siete Magníficos», cuya rentabilidad ha experimentado una notable divergencia en los últimos tiempos, como muestra la enorme diferencia del 40% en lo que va de año entre el valor con el mejor comportamiento, Meta, y el peor, Tesla. A pesar de sus diferentes modelos de negocio, los 7 Magníficos siguen siendo reconocidos como líderes en sus respectivas áreas. Sin embargo, el creciente escrutinio sobre cómo se rentabilizarán las inversiones en inteligencia artificial (IA) y la disrupción provocada por innovaciones como DeepSeek sugieren que el panorama está cambiando. Aunque las perspectivas a largo plazo de la IA siguen siendo prometedoras, las elevadas valoraciones del sector sugieren que el mercado tal vez estableció unas expectativas demasiado optimistas a corto plazo.

Según el ratio de gasto de capital sobre ventas, los hiperescaladores figuran, en estos instantes, entre las empresas con mayor intensidad de capital del mercado (solo superadas por las empresas de servicios públicos) y se enfrentan al reto de pasar de un enfoque de inversión con bajas necesidades de capital a la gestión de importantes gastos de inversión y los costes de amortización asociados. Este cambio podría moderar su rentabilidad a medida que se adaptan a este nuevo panorama financiero. Las expectativas en materia de crecimiento de los beneficios siguen siendo sólidas, si bien podríamos estar atravesando un periodo de asimilación de las altas expectativas a corto plazo. La rápida evolución de la tecnología, del mismo modo que los teléfonos inteligentes revolucionaron Internet, exige una estrategia de inversión atenta y adaptable.

En este contexto, la incertidumbre en torno al crecimiento de los beneficios de la IA, junto con una recuperación de los beneficios más allá de las empresas de este segmento, brinda oportunidades a los gestores activos que se centran en los fundamentales. Si estas suposiciones resultan correctas, y los 7 Magníficos experimentan un periodo de asimilación de las valoraciones, este cambio podría eliminar un factor desfavorable para la gestión activa, lo que desembocaría en unas condiciones más equitativas. En este contexto, sería aconsejable que los inversores se replantearan el nivel de concentración de sus carteras. En un entorno de este tipo, la valoración resulta crucial. Los inversores deberían poner el foco no solo en el precio (es decir, acciones con unos múltiplos bajos), sino en el valor, comprando acciones a unos precios razonables para los beneficios futuros previstos. Nos seguimos inclinando por empresas más resilientes y de mayor calidad, que puedan ofrecer cierta protección frente a algunos de los factores de incertidumbre que se han señalado con anterioridad. 

4. Mercados europeos: de patito feo a cisne
Desde principios de 2025, la renta variable europea ha mostrado una notable rentabilidad, y ha despuntado frente a la estadounidense. Varios factores han contribuido a esta tendencia. Sin embargo, la clave ha estribado en las expectativas de beneficios, que se han mantenido estables en Europa, aunque se han moderado en EE. UU. en los últimos tres meses. Europa también se beneficia de la anticipación de que el Banco Central Europeo disponga más margen para relajar la política monetaria que la Reserva Federal estadounidense. Esto beneficia a las empresas europeas, ya que suelen mostrar una mayor sensibilidad a las bajadas de tipos. La incertidumbre política ha disminuido en las últimas fechas, ya que el resultado de las elecciones alemanas coincido en gran medida con lo que se pronosticaba y Francia ha logrado aprobar sus presupuestos para 2025 en un parlamento dividido. Cabe prever que la decisión del próximo Canciller alemán, Friedrich Merz, de seguir la consigna de hacer «lo que sea necesario» se traduzca en un drástico aumento del gasto público de la mayor economía de Europa, lo que se sumaría a un incremento de las inversiones en defensa en todo el continente. Por último, los inversores internacionales han infraponderado Europa en los últimos años, lo que sugiere que una normalización de los flujos de capital podría dar un impulso a la región. Sin embargo, dado el aumento de las tensiones comerciales, las perspectivas de aranceles estadounidenses constituyen un posible escollo, así como la ruptura de las conversaciones de paz en Ucrania. Ambos factores de riesgo siguen siendo elevados y podrían invertir con rapidez el sentimiento.

Se aconseja a los inversores que sopesen estos factores a la hora de evaluar su exposición a los mercados europeos, que aún pueden ofrecer cierto valor.

5. Los aranceles: quién asume el coste
El 4 de marzo, EE. UU. impuso aranceles del 25% a las importaciones procedentes de Canadá y México y aumentó los aranceles a China hasta un tipo medio de casi el 30%. Más allá de los efectos generales sobre el crecimiento económico, el impacto de los aranceles sobre los beneficios empresariales sigue resultando incierto. En esencia, funcionan como un impuesto, cuya carga depende de quién asuma el coste en última instancia. En este análisis hay que tener en cuenta varios factores: cómo están configuradas la fabricación y la cadena de suministro de cada empresa para los distintos productos, su capacidad para fijar los precios, la medida en que los exportadores pueden absorber los costes en sus márgenes de beneficio, los efectos de las fluctuaciones del tipo de cambio, la capacidad de los importadores para absorber los costes, la disponibilidad de productos alternativos y la elasticidad precio de la demanda de los bienes afectados.

Si las empresas pueden repercutir los aranceles a los consumidores sin que se desplome la demanda, probablemente lo harán. Si no pueden, los costes se repartirán entre exportadores e importadores, lo que rebajaría sus márgenes de beneficios. La depreciación de la moneda puede proporcionar cierto alivio, pero quizá solo a corto plazo. Los aranceles acentúan la importancia de la selección de valores y de comprender lo que se posee.

Esta ambigüedad sobre quién asume el coste se ha reflejado en la evolución reciente de los precios. Por sectores, no parece que los inversores hayan evitado específicamente a los importadores, sino que han rehuido el riesgo en general.

 

Las opiniones expresadas en este material pertenecen al Grupo de estrategias e información de MFS, parte de la unidad de distribución de MFS, y pueden diferir de las de los gestores de carteras y analistas de MFS. Estas opiniones pueden variar en cualquier momento y no deben interpretarse como asesoramiento de inversión del Asesor, como recomendaciones sobre títulos-valores ni como indicación de intención de negociación en nombre de MFS.

La diversificación no garantiza la obtención de beneficios ni la protección frente a pérdidas. Las rentabilidades pasadas no garantizan los resultados futuros.

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